El discurso “inflamatorio” de Nayib Bukele amenaza la institucionalidad

En un conversatorio organizado ayer por el Woodrow Wilson Center, se discutió el futuro democrático de El Salvador en la presidencia de Nayib Bukele y el panorama luce desalentador. 

Claudia Umaña, vicepresidenta de Fusades, expresó su preocupación por cómo el presidente de la República utiliza una retórica “inflamatoria” para promover las divisiones y que llega a debilitar la institucionalidad y la democracia del país. 

Un ejemplo claro, a su juicio, es la toma militar del 9 de febrero. En vista de que el evento estaba being organizado por un tanque de pensamiento en Washington, aprovechó para hacer una comparación con un evento reciente, la toma violenta del Capitolio estadounidense el 6 de enero, incitada por el expresidente Donald Trump

Hay, según Umaña, una clara diferencia entre ambas incursiones al Congreso. Ambas fueron incitadas por presidentes, pero en la de El Salvador, la toma fue protagonizada por el mismo Bukele y sus fuerzas armadas. 

A su preocupación se sumó la de Rubén Zamora, exdiplomático e intelectual salvadoreño, quien mostró gran preocupación por la falta de límites con la que pretende gobernar Nayib Bukele.

Zamora considera que el problema con que se ha encontrado Bukele es que tiene mucho apoyo popular, pero la democracia se basa en la representatividad, “no en que el que gobierna es el dueño del país”. Por ello, afirma que Bukele se resiste a someterse a la ley y la Constitución. “Bukele no se asume como representante de la gente, sino como una encarnación de esta”. 

Deja un comentario