“Es una falacia decir que la pandemia ha sido bien manejada en El Salvador”, dice intensivista

El análisis muestra que, para el caso de los paros respiratorios, cardio respiratorios y cardíacos hay un decremento de muertes en los meses de marzo, abril y mayo; mientras que hay un aumento en los meses de junio y julio; para volver a decrecer en agosto. ¿A qué podría deberse ese decremento y ese incremento?

El intensivista José Gonzalo Batres Baires explicó que el llenado de la hoja de defunción y sobre todo la causa principal de muerte “es muy deficiente”, no solo en El Salvador, sino también a nivel mundial.

“Desafortunadamente la ‘muerte por paro’ es una de las causas más frecuentes que se leen en el sistema salvadoreño y al mismo tiempo son causas extremadamente inexactas que dañan la estadística poblacional. Veo muy difícil darle una interpretación clínica al comportamiento bizarro de esta curva que por un lado se sale del intervalo de confianza (ya sea en decremento o incremento) y por otro engloba causas totalmente distintas de muerte como lo pueden ser: infarto cardíaco, hemorragia cerebral o neumonía”.

Pese al sesgo, el médico destaca que el promedio global de muertes no violentas aumentó un 27%. En su opinión esto no puede explicarse simplemente por los pacientes renales o con paro inespecífico. “Acá ha existido un exceso estadístico de muertes que en el contexto de la pandemia se explica a través de la COVID-19. Así es a nivel global, por lo tanto también debe ser la explicación más plausible para nuestro país”. De enero a septiembre de 2020, en El Salvador, el prpmedio de muertes no violentas aumentó un 27% en comparación con el promedio de los 5 años anteriores. “Si no hubiera existido COVID-19 en el país, estos salvadoreños aún vivirían. Es una falacia decir que la pandemia ha sido bien manejada en El Salvador”, concluye.

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